El déficit presupuestario de Estados Unidos alcanzó hoy los U$S 2,54 billones al cierre de julio, lo que representó una caída de un 9,5% respecto del desequilibrio registrado en igual período del año anterior. Así lo señalaron las autoridades del Departamento del Tesoro, mediante un comunicado.
Estas cifras equivalen al segundo mayor déficit en la historia de Estados Unidos, solo detrás del período fiscal finalizado el 30 de septiembre del año pasado.
La disminución en el rojo del Estado se debió a una mejora en la recaudación de impuestos como consecuencia de una recuperación de la actividad económica y a la desaparición de muchos de los programas de emergencia, debido a la pandemia.
Las autoridades del Tesoro comunicaron que durante el período octubre 2020 a julio 2021, los ingresos totalizaron U$S 3,32 billones, lo que representa una suba de un 17,5%, en comparación con el mismo lapso anterior.
En cuanto a los gastos, el informe da cuenta que durante el período de referencia, las erogaciones totalizaron U$S 5,86 billones, lo que implica un 4% más que en igual período del año anterior.
El déficit para el año presupuestario 2020 alcanzó un máximo histórico de U$S 3,1 billones, después de que el Congreso aprobó ayudas en forma de pagos de estímulo individual, beneficios mejorados por desempleo y apoyo a las pequeñas empresas.
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) prevé que el déficit de este año se reducirá ligeramente a U$S 3 billones.
La CBO espera que el déficit caiga a U$S 1,2 billones de dólares, para el ejercicio que comienza el 1 de octubre próximo.
Las proyecciones dejan de lado el reciente paquete de inversiones en infraestructura recientemente aprobado por el Capitolio y que asciende a U$S 3,5 billones.